Tuesday, November 23, 2010

Carta a Natalya

Querida Natalya,

Te escribo desde el rincón más remoto de tu ser, donde desde que te fuiste de tu casa hace 9 años me tienes encerrado. A tu Conciencia la sacas casi todos los días, y tu Ego se mantiene en total libertad. Pero yo, pobre yo, estoy en el total olvido.

Hace mucho que no hablamos. Te preguntaría, ¿qué más?, pero ya conozco la respuesta a esa pregunta. Estoy al tanto de todas las barbaridades que haces (como cuando te estrellas con postes empotrados en el piso). Y aunque no lo creas, tengo respuesta todas tus preguntas--sí, yo sé, no seré yo alemán, pero ser Yo viene con muchas ventajas. Yo me hice muy amigo de Pearl cuando Ustedes dos vivían juntas; recuerdo la frase predilecta de Pearl: Nattie, if you have to ask, the answer is yes (Naty, si tienes que preguntar, la respuesta es ). ¿Por qué no le parabas bolas a Pearl? Porque tu Conciencia te decía otra cosa. Bueno, tome pa' que lleve. Ahí tienes. Como dice tu papá, más marica tu.

Entonces, ahora que te cojo desprevenida porque estás en el espejo con tu Ego, aprovecho para escribirte una carta, a ver si de pronto me paras bolas así...

No, Natalya, no eres alemana. Sí, Natalya, sí te va a dar frío. No, Natalya, no te pusiste suficientes medias, ni pantaletas térmicas. Sí, Natalya, sí te tienes que poner un saquito abajo de la chaqueta. No, Natalya, no estás suficientemente bien vestida para el clima.

Hablemos ahora de tus habilidades como conductora de bicicleta. Yo sé que tu crees que eres muy inteligente. Yo sé que tu crees que eres excelente estudiante y que aprendes rápido. Si todo eso fuera cierto, ¡¿por qué rayos, después de 3 meses montando bicicleta casi todos los días, es que no has aprendido a señalizar con la mano cuando vas a cruzar?! Los alemanes serán muy cuidados y muy buenos conductores, pero no están acostumbrados a incompetentes en las calles--como tu. Ellos creen que el conductor--de carro o bicicleta--ha aprendido las mismas normas que ellos, y que por eso las van a seguir. No te confíes. Frena con más frecuencia--pero mira para atrás antes de hacerlo. Es muy posible que haya tráfico detrás de ti, y vas a causar un accidente.

Hablemos de la lluvia. Natalya, mamita, el agua moja. Para estas ocasiones en las que cae agua del cielo que moja--también conocido como lluvia--el Hombre se ha inventado la ropa impermeable. Eso significa, que no se moja. Úsala. Tu sombrerito, tus guantecitos, tu bufandita, todas las bobaditas que te pones de tela son permeables, lo opuesto a impermeable... es decir, se moja. Si te mojas, te da frío. Si te da frío en este clima, te da gripa. Y para como estás tu de debilucha últimamente, ique porque no tienes vesícula y tal, si te da gripa te vuelves la más cansona del mundo. Pobre Honey.

Hablemos de la comida. Natalya, corazón de melón, la comida viene con fecha de vencimiento impresa en el envase. Ya sé que los alemanes exageran un poquito, y que ponen la fecha de vencimiento antes del vencimiento real, para curarse en salud. Ya sé que tu trabajaste por 3 años en asuntos regulatorios de perecederos, y sabes que hay un periodo de vigencia del producto luego de la fecha de vencimiento registrada. Pero, Natalya, cariño, ¿puedes por favor no comer comida vencida? Y, por favor, ¿puedes no comprar comida próxima a vencerse? Por cierto, el que no tengas vesícula no necesariamente significa que estés curada de tu gastritis--nadie ha dicho que no sufras de gastritis, sino que el dolor específico que sentiste ese día en que te hospitalizaron se debió a los cálculos... por eso, Nattie, darling, no es sano que comas demasiados cítricos. En caso que no entiendas qué quiero decir con "demasiados", seis mandarinas en 1 hora es demasiado.

Hablemos de tu dieta. Sí, Natalya, sí estás gorda. Sí, Natalya, sí te has engordado. No, Natalya, no tiene nadita que ver con que no tengas vesícula. Sí, Nataya, sí tiene que ver con las toneladas de pan que te has comido. Y deja el cuento que es que, ay, que sabe delicioso. Sabe a pan. Pan es pan. Aquí, en Barranquilla, en Lampang, en Augusta y en Bogotá. Deja la comedera. Pero, Natalya, mijita, "deja la comedera" no significa deja de comer. Y ese cuento de las 2,000 calorías--mamita, eso funciona cuando uno come sólo 2,000 calorías en un día--no en una sentada. Chévere que vayas al gimnasio, pero pilas con la hidratación. Una botellita de agua en todo el día no es suficiente.

Ay, Natalya, hay tantas cosas más que me gustaría decirte, pero ya estás próxima a volver, y no quiero que ni tu Conciencia ni tu Ego se me metan en esta carta. Ahí seguiré, tratando de acompañarte en tu vida, aunque tu me lo hagas casi imposible. Eres más chistosa sin mi, la verdad. Pero, por dios... a veces, ay, a veces quiero como sarandearte y decirte, WTF, hey?

Te quiero mucho,

tu Sentido Común

PD: Tu Ego te manda a decir que escribas con más frecuencia, que no hay nada que tu mamá disfrute más en el mundo que leerte; y que además tus fans te lo solicitan.

PPD: Tu Conciencia te manda a decir que pilas, que la Vanidad es un Pecado Capital.

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